Parabéns! Imos dar sentido a esta información...
Completa a revisión con información útil e verificada para que outros usuarios poidan atopar unha referencia valiosa e interesante.. Use o formato adecuado, revise a súa ortografía e preste atención á calidade. As cimas sen información poden ser eliminadas polos administradores..
Chamamendi (622 m) es un cerro modesto que se alza en el somontano riojano de Obarenes, perteneciente a Castilseco, entidad local menor del ayuntamiento de Galbarruli. Se trata de una colina boscosa, islote de vegetación autóctona (quejigos, enebros,...) entre el paisaje de viñedos característico de este sector de la Rioja Alta.
Topónimo de etimología oscura, con un segundo componente "mendi" bastante evidente y otro inicial "chama", que pudiera derivar de "camba", raiz indoeuropea para denominar algo curvo o torcido; atendiendo a esta teoría, "Chamamendi" podría hacer referencia a un monte de aspecto arqueado o corvo, descripción muy generalista aplicable a gran número de montañas. En este sentido, el filólogo Fabián González Bachiller, en su trabajo "Aspectos fonéticos de la toponimia riojana actual" (Universidad de La Rioja, 2011), deja el dilema sin resolver cuando dice: "Resulta dudoso si Chamamendi tiene relación con camba o los dos componentes del topónimo son de carácter vascónico".
Desde Castilseco
Breve paseo desde la pequeña localidad de Castilseco (565 m), donde no hay que dejar de visitar su preciosa iglesia románica de San Julián (s.XII-XIII), declarada Bien de Interés Cultural en 1983, y el Moral frente a la fachada sur del templo, catalogado como Árbol Singular de La Rioja.
El itinerario básico abandona el núcleo de Castilseco junto al lavadero y una antigua fuente, y sigue, primero al S y luego al E, la pista bajo la ladera meridional del cerro San Martín (606 m) que los mapas rotulan como "Camino de Ternero".
Recorridos 850 metros desde el inicio, se toma un ramal a la izquierda y, enseguida, un desvío a la derecha por un carretil algo invadido por la vegetación, que asciende hasta un terreno en cuesta de aspecto árido, donde sobreviven algunos viejos cerezos. Por encima del campo, existen rastros de paso entre enebros, endrinos y quejigos que llegan hasta la cercana cima de Chamamendi (622 m).
Para el descenso, se puede seguir al N un senderillo de cazadores que recorre la meseta al pie del promontorio cimero y se desliza luego, en un zigzag por la ladera septentrional, hasta un viñedo emparrado de bodegas Muga en el término de San Martín. Por un ancho pasillo abierto entre las vides se alcanza el "Camino de San Salvador", que nos devuelve en corto paseo a Castilseco (0,40).
Para alargar la ruta, merece la pena seguir el recorrido circular propuesto en la reseña del cerro San Martín (606 m), que asciende a la cumbre de esta despejada colina tras visitar la ermita rupestre de San Martín, se dirige luego al S por el camino de Sajazarra hasta la ermita románica de Nª Sª de Cillas (ver al final el texto rescatado del panel casi ilegible instalado junto a ella) y, a la vuelta, asciende Chamamendi (622 m) por el itinerario descrito y regresa, al pie de la ladera N de San Martín, junto a la iglesia de Castilseco (2,00).
Acceso: Castilseco (20 min)
Anexo: Panel de la ermita de Santa María de Cillas (Sajazarra)
"De las cuatro ermitas que hubo en la villa (La Magdalena, San Juan, San Cristóbal y Santa María de Cillas), es la única que ha llegado a nuestros días. Se accede a ella por una pista que nace a los pies del castillo y es visible desde el pueblo, pues se levanta sobre un cerro. Fue la iglesia parroquial del poblado medieval de Cillas, abandonado en los siglos XIV o XV. La documentación se hace eco de este lugar desde el siglo IX.
Aunque la ermita ha sido restaurada en los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX, aún conserva su estructura románica tardía de la primera mitad del XIII, influenciada por el cercano monasterio cisterciense de Santa María de Herrera en su tipología de cabecera rectangular. Consta de una nave con dos tramos, rehecha en el siglo XVI, una cabecera rectangular más estrecha, románica tardía de comienzos del XIII, ambas cubiertas con bóvedas de cañón apuntado, y un arco triunfal apuntado que recae sobre pilastras. En el testero de la cabecera se abre una aspillera. En el muro sur de la nave hay dos portadas: hacia la cabecera, una levemente apuntada con espadaña encima, reformada en el siglo XVI, y hacia los pies, otra con tendencia a la herradura, tal vez reaprovechada de un edificio anterior y cegada en el siglo XVIII.
La escasa decoración reside en los rudos canecillos de la cornisa del tejaroz, decorados con rollos y cabezas de animales con cuernos (vacas o toros). De esta ermita procede la imagen gótica de Santa María de Cillas, patrona de la localidad, actualmente en la iglesia parroquial.
En las proximidades hay una necrópolis con sepulturas antropomorfas talladas en la roca, excavada en 1993 y 1994. Se descubrieron sarcófagos monolíticos y enterramientos en fosas excavadas directamente en la roca natural de arenisca. La tipología de los sarcófagos se asemeja a los de la necrópolis de Sorejana en Cuzcurrita y de la Piscina en San Vicente de la Sonsierra, lo cual permite datarlos en torno a los siglos XII y XIII. Las tumbas excavadas en la roca tienen forma de bañera, por lo que se pueden fechar hacia los siglos IX y X. No se encontraron ajuares funerarios, característica también de otras necrópolis de la zona. Debido a la endeblez de la roca arenisca se desaconsejó dejar los sarcófagos a la intemperie, por lo que se seleccionaron los mejor conservados y se introdujeron dentro de la ermita, mientras que el resto del área excavada se cubrió al finalizar la actuación."
