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La menor de Las Yurdinas, Churdinas o Txurdinas, es la peña situada más próxima a la medieval Urizaharra-Peñacerrada, al N-NW de Atxurdina (946 m), cumbre principal del conjunto; a pesar de su más que discreta prominencia, parece oportuno individualizarla como Atxurdina Norte (926 m) por poseer interés y entidad suficientes para hacerla merecedora de una visita.
Además de ser un espléndido mirador hacia la inmensa mancha arbolada que tapiza la vertiente norte de la sierra de Toloño entre los puertos de Rivas y de Herrera, o hacia el cresterío del macizo de Toloño, con perspectivas hermosas e inéditas desde las rocas de su cumbre, los cantiles al pie de Atxurdina Norte esconden un notable yacimiento prehistórico, cuya ubicación exacta conviene no divulgar para preservar en lo posible las singularidades que presenta.
La cueva de Las Yurdinas II, catalogada con el número 5.099 en la veterana "Carta Arqueológica de Álava I", publicada por el Instituto Alavés de Arqueología en 1987, es una modesta cavidad natural abierta al oeste en las calizas cretácicas de la peña, utilizada como lugar de enterramiento durante el periodo eneolítico-bronce. Pero el interés principal de Las Yurdinas no reside en su carácter sepulcral, sino en un par de pinturas rupestres que decoran las paredes exteriores del abrigo, conocidas desde antaño por los lugareños, informadas ya en 1970 por Madinabeitia y Aguirre, arqueólogos vinculados a la Diputación Foral de Álava, y "redescubiertas" en 1989 por Andoni Sáenz de Buruaga, Julio Urbina y Tomás Urigoitia, miembros del Instituto Arqueológico Alavés; los datos aportados aquí sobre el yacimiento están extraídos del artículo "Pinturas al aire libre del abrigo de Las Yurdinas", firmado por los autores en 1989 y publicado en el ejemplar de 1991-1992 de "Veleia", revista del Instituto de Ciencias de la Antigüedad de la UPV-EHU.
Los trazos de pintura conservados, muy difusos, parecen representar una figura femenina y una cabeza de bóvido, realizadas con una combinación de pigmentos rojos y marrones; respecto a su adscripción estilística, "...ambos ejemplares se hallarían en un estadio transitorio o intermedio entre el arte naturalista estilizado (o clásico 'levantino' ) y el arte esquemático".
En algún momento se ha puesto en duda la autenticidad de las pinturas, atribuyendo su autoría a un supuesto médico residente en la localidad en época indeterminada. El estilo de los motivos pictóricos, inédito en nuestras latitudes, parece ponerlos en relación con "...grupos de arte naturalista estilizado y esquemático, situados espacialmente en contextos más orientales y meridionales" de la Península Ibérica, lo que certificaría la singularidad geográfica de las pinturas rupestres de Las Yurdinas.
Por los restos hallados en el propio yacimiento, utilizado como cueva sepulcral, "...cronológicamente y de forma provisional las pinturas de Las Yurdinas bien pudieran corresponder a un momento próximo al inicio de la Edad de los Metales", es decir, que se les atribuye una antigüedad entre 4.000 y 5.000 años. El descubrimiento en una roca al aire libre del Portillo de Lerón, Parque Natural de Valderejo, ("Estudios de Arqueología Alavesa". Tomo 24. Instituto Alavés de Arqueología. Vitoria-Gasteiz, 2007), de unas figuras realizadas con técnicas y estilo similares a los de Las Yurdinas, contribuye a corroborar su autenticidad y expande aún más hacia occidente la presencia de estas manifestaciones pictóricas, relacionadas de alguna manera con el arte rupestre levantino (declarado Patrimonio Mundial por la Unesco).
Desde Peñacerrada, km 26,6 de la carretera A-2124
Inicio a la altura del punto kilométrico 26,6 de la carretera A-2124 entre Peñacerrada y el puerto de Herrera, situado en una amplia curva a la izquierda con espacio para aparcar en el arcén herboso del arco exterior; al otro lado del asfalto, un caballete salva la alambrada y alcanza la inmediata loma, por donde trepa un ancho camino procedente de una barrera ubicada un kilómetro más abajo.
La senda, utilizada sobre todo por los cazadores para acceder a los puestos palomeros del coto, se abre paso entre las matas de boj hasta alcanzar el señalado con el número 36; a partir de este punto la trocha pierde nitidez y se desdobla en varios trazados, aunque no hay dificultad para seguir ascendiendo entre las matas de boj, pasando por el puesto 35, hasta alcanzar la cima de Atxurdina Norte (926 m), extraordinario púlpito hacia los inmensos hayedos de Montoria y las alturas del macizo de Toloño, contemplado desde una perspectiva poco habitual.
La cercana cumbre de Atxurdina (946 m), que presenta desde aquí un interesante perfil rocoso, se puede coronar sin grandes esfuerzos descendiendo al collado intermedio y abriéndose paso por el bojedal de su ladera oriental.
Acceso: Carretera A-2124 (Peñacerrada-Herrera), km 26,6 (20 min)
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A - Atxurdina Norte - Atxurdina - A2,421,444 142 142
