Parabéns! Vamos dar sentido a essas informações...
Complete a revisão com informações úteis e verificadas para que outros usuários possam encontrar uma referência valiosa e interessante.. Use formatação adequada, verifique a ortografia e preste atenção à qualidade. Cúpulas sem informações podem ser excluídas pelos administradores..
Se trata de una de las rocas que constituyen el murallón situado por encima de la impresionante ventana de Aitzulo. Desde la cima la sinuosa carretera que baja a Araotz y el parking de Arrikurtz se ven con una verticalidad que sobrecoge. Más al norte hay otra peña, justo encima del ojo, que es algo más elevada, y cuya accesibilidad queda pendiente de valoración.
Este magma rocoso da lugar a ciertas dificultades para fijar las ubicaciones, observando ciertas pequeñas diferencias entre los mapas oficiales y el toponímico de Oñati. La cima que aquí se registra coincide con la del mapa de Diputación que señala una altitud de 601'89 m, si bien parece ser que el topónimo está colocado más bien a la altura de otra roca un metro más baja situada un poco más al este.
SUBIDA DESDE ARAOTZ. Para llegar a Aitzulo se pueden utilizar las vías del PR-GI 102 (Camino del Agua) y el PR-GI 103 (de los Contrabandistas). El primero de ellos lo tomamos desde la casa Zubitta (396 m), frente a la que sube hacia el norte una ruta balizada hacia los caseríos Loperena, Gorrena y Otalora entre otros. Llegamos a la campa de Etxaboleta (509 m) y más arriba a una borda (591 m) que luce una cruz sobre su entrada. Poco más se tarda en llegar al terreno kárstico de Aitzulo. Comenzando a bajar hay que desviarse hacia la derecha para tomar un sendero bastante poco marcado que facilita la aproximación. Luego ya se trata de buscar la vía más ajustada para llegar al punto culminante. La roca es firme y de buenos asideros pero los agujeros que hay entre ellas requieren máxima concentración. Además, los avellanos y quejigos que contribuyen a la belleza del paisaje obstaculizan un tanto el avance hasta llegar a la roca superior (602 m). El paisaje compensa el esfuerzo y el apuro pero no resulta fácil relajarse para disfrutarlo.
