Este aéreo peñasco horadado por un curioso ojo natural que permite ver el valle a través de él, se sitúa en el sector oriental de la Sierra Gorobel o Sálvada, entre los portillos de Atatxa ( 1.000 m ) y Las Escaleras ( 1.032 m ), que permiten ascender la cumbre desde el valle, 700 metros más abajo. En este portillo se halla el pozo y la cueva de Ungino, que fue morada, a juzgar por los restos de la edad de bronce allí encontrados.
Ungino destaca ciertamente desde el valle como un gran cabezón rocoso apoyado en inclinadas laderas herbosas. La vertiente opuesta es totalmente diferente, ya que consiste en una ladera que se inclina levemente hasta formar un llano ( más bien cuenca ) ( 1.032 m ) rodeado de las cimas de Ungino ( 1.105 m ), Somo ( 1.170 m ) y Eskutxi ( 1.185 m ). En este llano se halla el pozo de Ungino.
Detrás de Ungino (1.105 m ) se halla el pequeño valle colgado de Kobata ( 1.050 m ), reconocible por los refugios pastoriles y su fuente. A estos parajes sube una pista desde Añes pasando por el portillo de Aro ( 990 m ) durante algo más 1,5 Km.
Desde Madaria
La ruta normal parte de Madaria ( 402 m ) y aunque recorre parajes abruptos la ascensión no reviste de dificultad alguna. Desde el pueblo, iniciando la marcha en el barrio de Txabarri, tomamos camino de la sierra por el sendero del portillo de Atatxa ( 1.000 m ), si puede valer la redundancia ( Atatxa = Portillo, Paso en la roca ). El camino es ancho al principio, pero luego se trasforma en una pequeña senda que deja Ungino a la derecha. Durante el camino, en época de lluvias o nieve se pueden contemplar algunas de las cascadas que se forman en las empinadas laderas mitad rocosas, mitad herbosas. El sendero se abre paso magistralmente para alcanzar el portillo de Atatxa ( 1.000 m ). Por la derecha se llega, caminando junto al corte rocoso, a la cima, bastante plana de Ungino ( 1.105 m ). Un poco antes se puede percibir un hoyo en el que se esconde el ojo de Ungino.
Desde Agiñiga
Desde Agiñiga ( 381 m ) se puede realizar la ascensión por el llamado portillo de La Menérdiga ( 1.060 m ). Este portillo se abre en un costado de la cresta que desde Iturrigorri ( 1.068 m ) se dirige hacia la gran loma del Somo ( 1.170 m ). Es un paso practicable sin más inconveniente que la dura ladera herbosa que es preciso vencer con objeto de penetrar en la canal que desemboca en la meseta de la sierra. Desde La Menérdiga ( 1.060 m ) hay que descender al portillo de Atatxa ( 1.000 m ), y se corona ya la cima.
Desde Salbantone
Desde Salbantone/Salmantón ( 425 m ) podemos realizar la ascensión del Ungino por el llamado Portillo de Las Escaleras ( 1.028 m ), que lo separa del crestón de Eskutxi ( 1.185 m ). Desde el pueblo tomamos el camino carretil que sube al portillo de Aro ( 990 m ). Luego abandonamos este camino para salir por la izquierda a unas campas ( 561 m ) situadas al pie de Eskutxi ( 1.185 m ). Desde este lugar Ungino ( 1.105 m ) es bien visible y queda ligeramenta a la izquierda. Cruzamos los prados en dirección a la cima penetrando en el barranco de Salbantone, por el que desciende un torrente. Cruzado el torrente ascendemos directamente por el bosque hasta salir de él. Nos hallamos sobre los 800 metros de altitud al pie del portillo de Las Escaleras entre Ungino y Eskutxi. Por la izquierda se podría rodear el Ungino aprovechando las veredas del ganado para salir a la senda que desde Madaria sube al portillo de Atatxa. Si nuestro objetivo es el portillo de Las Escaleras seguiremos en fuerte pendiente hacia arriba.
Por el portillo de las Escaleras (F.sup.)
El portillo de Las Escaleras ( 1.028 m ) no se sitúa el punto más bajo de la cresta entre Ungino y Eskutxi sino un poco más a la derecha. Hay que señalar que desde aquí no se observa ningún paso posible a lo alto de la sierra. Nos fijaremos en una larga vira herbosa que recorre el pie del cantil rocoso en la parte superior y que entra por la izquierda hacia el portillo. Ligeramente más abajo hay otra vira mucho más pequeña, y un espacio de hierba que las conecta. Al pie de este lugar se hallaba una especie de escalera de madera que facilitaba superar la grada rocosa, que en este punto sólo exhibe 5 ó 6 metros. Como hoy en día no hay escalera se debe efectuar una corta trepada (II) algo delicada para bajar al ser hierba húmeda y piedra descompuesta. Superada la grada, salimos a la vira inferior. Trepamos por la hierba a la vira superior, y por la izquierda nos colocamos en el portillo ( 1.028 m ). El resto de la ascensión carece de dificultades
(F.sup.).
Ferrata de Ungino (T6)
Aunque no responde a la tipología exacta de una vía ferrata, se trata de un curioso itinerario equipado con un cable de acero que permite recorrer el borde del casco rocoso de Ungino ( 1.105 m ) entre los portillos de Atatxa ( 1.000 m ) y Las Escaleras ( 1.028 m ). Por desgracia discurre sobre terreno inestable cruzando placas recubiertas de piedra descascarillada, sobretodo en la primera sección del recorrido. El equipamiento requerido es, en cualquier caso, el mismo que el que exigen este tipo de vías, pero además puede ser recomendable el uso de guantes
(T6). En días lluviosos algunas placas resbalan bastante aunque el cable proporciona una total seguridad.
Un poco antes del portillo de Atatxa ( 1.000 m ), abandonamos el sendero para subir por hierba empinada hacia el borde rocoso, donde encontramos el inicio del cable bajo una torre con forma de "As de Copas". Los primeros metros discurren en balcón sobre la senda de acceso al portillo, siendo proclives a la caída de piedras, por lo que es conveniente asegurarse que no hay excursionistas más abajo. Enseguida, tras un pequeño destrepe, se llega a un recodo donde es interesante instalar un pequeño rappel sobre una decena de metros para proseguir sobre una cornisa situada un poco más abajo. El recorrido de esta cornisa cruza algunos de los parajes más bellos del itinerario.
Se llega entonces a un resalte que corta el paso horizontal. Entonces es preciso ascender durante unos 15 metros a una vira amplia bajo un gran voladizo. Sólo encontraremos un estrechamiento a la altura de una pequeña chorrera, luego el cable desaparece, para continuar por un sendero sencillo bien dibujado por el paso de las cabras. Estamos por encima de la gran e inclinada ladera herbosa de Ungino, y que permite un escape rápido.
Cuando el terreno se vueleve complicado aparece un nuevo tramo de cable, este más corto que el anterior. Discurre sobre algunas placas inclinadas sobre el vacío herboso. En los primeros metros, es preciso remontar un resalte semiherboso ayudados por una cuerda fija. El resto del trazado sobre el cable es practicamente horizontal y finaliza en una terraza, unos 50 metros antes del portillo de la Escaleras ( 1.028 m ). Alcanzar la cumbre es una tarea ya fácil; es suficiente permanacer junto al corte rocoso para alcanzar la cúspide de Ungino ( 1.105 m )
(T6).